A.I.
Algunos pensarán "es de Spielberg, tiene que ser buena" y efectivamente es buena, como la gran mayoría de películas que hace. Pero esta película, Artificial Intelligence, tiene algún que otro fallo que te quita las ganas de continuar viéndola. Es casi más cursi que Titanic. Busca drama y ternura, pero se le va de las manos y se hace muy pesada.
Sin duda lo peor de la película es el final. Se empeña en cerrarla, cuando dejando el final abierto quedaría mucho más bonito.
Al cerrarlo lo hace con la misma cursilería que emplea en toda la película.
Es una película muy original y muy rara, pero también muy lenta.
La vi porque salía en mi libro de filosofía. Es verdad que hay mucho que reflexionar.
Cuenta la historia de unos padres que piden como hijo adoptivo un niño robot capaz de amar, debido al tiempo que llevaba su hijo biológico en coma, como intento de superar la tristeza. Al despertar su hijo no congenia con el robot.
La banda sonora es una pasada, son todo voces de distintos tonos. Es lenta, tranquila y misteriosa.



